Llámanos: (33) 36 54 07 90 y (33) 36 17 25 24 Ext. 104, 163 y 166
Síguenos:

UN PROYECTO INACABADO

 

(Efesios 1,3-14)

 

Septiembre, mes de La Biblia.  En la Iglesia Universal, ésta celebración tiene como objetivo, que la comunidad cristiana, se acerque con fe y humildad a leer, profundizar e impregnarse de ese mensaje divino de salvación que Dios nos dirige a través de su Palabra escrita, a orar con ella y a ponerla por obra cuanto Ella nos invita, según la creatividad que su Espíritu nos concede y su Amor nos comunica. La Sagrada Escritura, nos revela poco a poco, como verdad de fe, el milagro de la vida, como fruto inconfundible del Amor de Dios, creativo en su expresión, elocuente en su lenguaje, y dinámico en su proceso creador, que imprime en cada elemento, el mismo sello de su esencia, y,  a imagen suya nos creó (Gn. 1,17).

\"\"Conozcamos la Palabra, revelación viva en la Persona de Cristo( Mc. 2, 15-17). Conocerlo no es solo saber sus datos biográficos( Jn.4,10) o la síntesis de su obra como quien presume conocer ya en ello el patrón de su personalidad y lo que es o no capaz de hacer.  Conocerlo, es darnos cuenta en la propia experiencia de vida, experiencia de encuentro con Él,que más y más nos falta por conocerle, como seguramente aconteció en los santos, y atraídos por tal conocimiento, llegaron a identificarse completamente con Él. Profundizar en su mensaje, nos descubre la irresistible novedad de saber más acerca de su ser y cómo se va dando a los suyos a través de experiencias tan variadas y únicas, en circunstancias concretas, en la particularidad de los hecho cotidianos, y suscitando respuestasque, con ser diferentes, no son más ni menos importantes entre sí, con tal de mantener el diálogo y la interacción con Él.

Somos cada persona, parte de la Historia Sagrada, en la que Dios sigue escribiendo, manifestándose de diversas maneras, incansable hasta lograr en todo, su plena Revelación.  Nuestra historia toda, sin importar la raza ni condición alguna, está llena de manifestaciones de la acción divina, que enriquecen nuestras relaciones humanas, sociales, culturales, y religiosas,y supone estas últimas, la adhesión al plan de Dios y la vivencia de los valores evangélicos.  Su plan y amor por nosotros, es superior a cualquiera de nuestras rebeldías, que no hacen más que evidenciar nuestra ignorancia de lo verdadero y único,y una más marcada necesidad de su Misericordia.

Con tal fin, aparece Cristo (Jn.10,27-30), quien abraza nuestra humana fragilidad, y con entera libertad, toma por nosotros el último lugar según la realeza humana, el último lugar en sentido del poder (Mc. 12, 38-40), en buena fama, en liderazgo (Mt.20,27-28), en la mesa con sus amigos (Lc.22,24-27), en sus metas (Mc. 15,20), y en el camino haciaaquella cumbre que no promovía el honor humano,sino la acusación y el castigo que según la sabiduría humana mereció; durante él abrazó como trofeo la cruz, con la que unió la tierra con el cielo, conquistándonos la vida para siempre; para que derrotada la soberbia, vida del enemigo,pudiéramos seguirle y permanecer como Él, de brazos abiertos a cuantos heredó el ser hijos, y junto a Él, ser amigos y hermanos (Jn. 19,26-2).  Se declaró: Camino, Verdad y Vida para cuantos creen en Él, poniendo en evidencia con sus ideas, la ineficacia de la ley por la ley, y confundió los corazones engreídos, dando luz en cambioal sencillo y humilde (Jn.8,12), sus mismos sentimientos y la alegría de la salvación.

Dios en su infinita bondad, es sumamente creativo, para dar, para darse, para ser, cada vez más cercano a nosotros…  a quienes en virtud de sus propios méritos, enriquece con los mismos dones de Cristo y su Iglesia,  a cuantos sinceros le buscan, desean servirle y se esfuerzan de corazón (Lc.6,36-38).

 

Seamos nosotros también creativos, la creatividad es forzar la realidad recibida (herencia, crianza, materia), que dé a luz nuevas posibilidades de vida nueva, especialmente en favor de los más necesitados. Cada día estamos llamados a seguir creando, dando vida y no a destruirla, a crecer en ella y no a involucionar, a vivirla plenamente dándola a los demás  (Lc.9,1-2), en virtud de Cristo que me amó hasta entregarse por mí (Jn.14,10-15).

 

Interiorización profunda y compromiso:

Quedémonos con el texto Bíblico o mensaje que más haya llamado nuestra atención, asumamos el mensaje que nos ofrece en lo concreto de nuestra vida, en nuestra experiencia de Dios, en el propio proceso e historia de salvación. “El humilde conocimiento de mí misma es el más cierto camino para llegar a Dios”   (Santa Ma. de Jesús Sacramentado).

Entonemos o proclamemos con gratitud el Salmo 8, u otro Salmo que nos ayude a expresar cuánto Dios nos ha bendecido, que junto al salmista alabemos a Dios que nos crea y recrea, nos ama y nos llama paciente y amorosamente, a reproducir en nuestro ser, la viva Imagen de su Hijo, Jesucristo. Hagamos nuestro propio salmo de alabanza haciendo referencialas maravillas que ha obrado también en nuestra vida, a los frutos de su presencia constante, a aquello que especialmente nos regaló el Señor en ésta meditación,  y pidámosle su gracia, su paz, que renueve, y sostenga cada día nuestra vida  y nuestra misión, en fidelidad a nuestro Espíritu y Carisma.

Podemos concluir esta experiencia de oración, con los Salmos en la Liturgia de las Horas, pidiendo especialmente por la paz en cada corazón y en el mundo entero.

María, Reina de la Paz, ruega por nosotros

Santa María de Jesús Sacramentado, ruega por nosotros.

-->

 

(Efesios 1,3-14)

 

Septiembre, mes de La Biblia.  En la Iglesia Universal, ésta celebración tiene como objetivo, que la comunidad cristiana, se acerque con fe y humildad a leer, profundizar e impregnarse de ese mensaje divino de salvación que Dios nos dirige a través de su Palabra escrita, a orar con ella y a ponerla por obra cuanto Ella nos invita, según la creatividad que su Espíritu nos concede y su Amor nos comunica. La Sagrada Escritura, nos revela poco a poco, como verdad de fe, el milagro de la vida, como fruto inconfundible del Amor de Dios, creativo en su expresión, elocuente en su lenguaje, y dinámico en su proceso creador, que imprime en cada elemento, el mismo sello de su esencia, y,  a imagen suya nos creó (Gn. 1,17).

\"\"Conozcamos la Palabra, revelación viva en la Persona de Cristo( Mc. 2, 15-17). Conocerlo no es solo saber sus datos biográficos( Jn.4,10) o la síntesis de su obra como quien presume conocer ya en ello el patrón de su personalidad y lo que es o no capaz de hacer.  Conocerlo, es darnos cuenta en la propia experiencia de vida, experiencia de encuentro con Él,que más y más nos falta por conocerle, como seguramente aconteció en los santos, y atraídos por tal conocimiento, llegaron a identificarse completamente con Él. Profundizar en su mensaje, nos descubre la irresistible novedad de saber más acerca de su ser y cómo se va dando a los suyos a través de experiencias tan variadas y únicas, en circunstancias concretas, en la particularidad de los hecho cotidianos, y suscitando respuestasque, con ser diferentes, no son más ni menos importantes entre sí, con tal de mantener el diálogo y la interacción con Él.

Somos cada persona, parte de la Historia Sagrada, en la que Dios sigue escribiendo, manifestándose de diversas maneras, incansable hasta lograr en todo, su plena Revelación.  Nuestra historia toda, sin importar la raza ni condición alguna, está llena de manifestaciones de la acción divina, que enriquecen nuestras relaciones humanas, sociales, culturales, y religiosas,y supone estas últimas, la adhesión al plan de Dios y la vivencia de los valores evangélicos.  Su plan y amor por nosotros, es superior a cualquiera de nuestras rebeldías, que no hacen más que evidenciar nuestra ignorancia de lo verdadero y único,y una más marcada necesidad de su Misericordia.

Con tal fin, aparece Cristo (Jn.10,27-30), quien abraza nuestra humana fragilidad, y con entera libertad, toma por nosotros el último lugar según la realeza humana, el último lugar en sentido del poder (Mc. 12, 38-40), en buena fama, en liderazgo (Mt.20,27-28), en la mesa con sus amigos (Lc.22,24-27), en sus metas (Mc. 15,20), y en el camino haciaaquella cumbre que no promovía el honor humano,sino la acusación y el castigo que según la sabiduría humana mereció; durante él abrazó como trofeo la cruz, con la que unió la tierra con el cielo, conquistándonos la vida para siempre; para que derrotada la soberbia, vida del enemigo,pudiéramos seguirle y permanecer como Él, de brazos abiertos a cuantos heredó el ser hijos, y junto a Él, ser amigos y hermanos (Jn. 19,26-2).  Se declaró: Camino, Verdad y Vida para cuantos creen en Él, poniendo en evidencia con sus ideas, la ineficacia de la ley por la ley, y confundió los corazones engreídos, dando luz en cambioal sencillo y humilde (Jn.8,12), sus mismos sentimientos y la alegría de la salvación.

Dios en su infinita bondad, es sumamente creativo, para dar, para darse, para ser, cada vez más cercano a nosotros…  a quienes en virtud de sus propios méritos, enriquece con los mismos dones de Cristo y su Iglesia,  a cuantos sinceros le buscan, desean servirle y se esfuerzan de corazón (Lc.6,36-38).

 

Seamos nosotros también creativos, la creatividad es forzar la realidad recibida (herencia, crianza, materia), que dé a luz nuevas posibilidades de vida nueva, especialmente en favor de los más necesitados. Cada día estamos llamados a seguir creando, dando vida y no a destruirla, a crecer en ella y no a involucionar, a vivirla plenamente dándola a los demás  (Lc.9,1-2), en virtud de Cristo que me amó hasta entregarse por mí (Jn.14,10-15).

 

Interiorización profunda y compromiso:

Quedémonos con el texto Bíblico o mensaje que más haya llamado nuestra atención, asumamos el mensaje que nos ofrece en lo concreto de nuestra vida, en nuestra experiencia de Dios, en el propio proceso e historia de salvación. “El humilde conocimiento de mí misma es el más cierto camino para llegar a Dios”   (Santa Ma. de Jesús Sacramentado).

Entonemos o proclamemos con gratitud el Salmo 8, u otro Salmo que nos ayude a expresar cuánto Dios nos ha bendecido, que junto al salmista alabemos a Dios que nos crea y recrea, nos ama y nos llama paciente y amorosamente, a reproducir en nuestro ser, la viva Imagen de su Hijo, Jesucristo. Hagamos nuestro propio salmo de alabanza haciendo referencialas maravillas que ha obrado también en nuestra vida, a los frutos de su presencia constante, a aquello que especialmente nos regaló el Señor en ésta meditación,  y pidámosle su gracia, su paz, que renueve, y sostenga cada día nuestra vida  y nuestra misión, en fidelidad a nuestro Espíritu y Carisma.

Podemos concluir esta experiencia de oración, con los Salmos en la Liturgia de las Horas, pidiendo especialmente por la paz en cada corazón y en el mundo entero.

María, Reina de la Paz, ruega por nosotros

Santa María de Jesús Sacramentado, ruega por nosotros.



Noticias relacionadas

RETIRO JUNIORAS

  • 06 de 9 de 2013

TE ESPERAMOS... ... Read more

BENEDICTO AMIGO, MÉXICO ESTÁ CONTIGO

  • 06 de 9 de 2013

S.S. Benedicto XVI, nos dejó la invitación a no dejarnos llevar por la mentalidad utilitarista, que ... Read more


¿Sientes el llamado de la Vocación? Contáctanos

Domicilio

Hospital Sagrado Corazón
calle: Antonio Rosales #204
col: Analco

Teléfonos

(33) 36 18 75 86
(33) 36 17 25 24
Ext. 163 y 166

Correo Electrónico

contacto@hijassc.org

Síguenos